Conejo en escabeche ligero ideal para pacientes con falta de apetito

Este conejo en escabeche es ideal para pacientes que cursen con falta de apetito, anemia y pérdida de masa muscular durante los tratamientos para el cáncer. Si además existe xerostomía (boca seca), esta receta puede resultar muy adecuada por su jugosidad.

La carne de conejo es un alimento muy nutritivo que históricamente ha tenido un amplio consumo en España. Sin embargo, según datos del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación el consumo ha ido descendiendo, hasta alcanzar en el año 2021 un mínimo histórico de 800 g por persona y año.

Reconozco que yo he estado muchos años peleada con la carne de conejo a causa de un trauma infantil que nos creó mi abuela a mí y a varios de mis primos. Y no cuento más, que luego se sabe. No obstante, siempre me ha encantado y se ha comido en mi casa de manera habitual: arroz con conejo, conejo al ajo cabañil, conejo asado…Ya hace varios años que hice las paces de nuevo con esta carne, y la receta que más repito, y que me parece deliciosa, te la comparto más abajo.

Pero antes, te cuento algunos de los datos más destacados sobre su valor nutritivo, extraídos de la Base de Datos Española de Composición de Alimentos (BEDCA):

  • Rica en proteínas: como la mayoría de los cortes de cualquier carne, la carne de conejo es rica en proteínas de calidad -casi 21 g de proteína por cada 100 g de carne limpia-, por lo que si necesitas recuperar masa muscular es una fantástica opción.
  • Baja en grasas y fácil de digerir: además, es una carne con menor cantidad de grasa que la mayoría de los cortes, por lo que suele ser fácil de digerir y menos pesada. Te vendrá muy bien si tus digestiones están un poco alteradas, ya sea por la quimioterapia o cualquier otro motivo.
  • Contiene hierro y vitamina B12: aunque es cierto que la cantidad de hierro que aporta el conejo es menor al de otras carnes como la ternera o el cordero, la cantidad que posee -en torno a 1 mg por cada 100 g de carne limpia- no es tampoco desdeñable y puede ayudar a cubrir los requerimientos cuando se cursa con anemia ferropénica. En cuanto a la cantidad de vitamina B12, el contenido de la carne de conejo es mucho mayor al de otras carnes, por lo que, si en tu caso la anemia es debida a la falta de esta vitamina, la carne de conejo será una gran aliada en tu dieta habitual.
  • Contiene zinc y selenio: la carne de conejo es rica en estos dos minerales que tienen un papel crucial en el funcionamiento del sistema inmunológico.

Si esto todavía no te ha convencido sobre los beneficios de su consumo, te dejo aquí la receta, que, con su toque de vinagre, este conejo en escabeche será perfecto contra la falta de apetito.

Receta de conejo en escabeche ligero con verduras:

Conejo en escabeche para falta de apetito

Síntomas

  • Falta de apetito
  • Pérdida de masa muscular
  • Boca seca o Xerostomía
  • Anemia

Utensilios

  • Cuchillo
  • Tabla de cortar
  • Cazuela amplia
  • Espátula

Ingredientes (4 personas)

  • 1 conejo entero limpio y troceado (1,2 kg aprox.)
  • 1 kg de tomates maduros y carnosos
  • 1 cebolla grande o 2 medianas
  • 4-5 dientes de ajo
  • 2 hojas de laurel
  • 1 puñado generoso de perejil fresco
  • 1 cucharada pequeña de sal
  • Pimienta negra molida al gusto
  • 40-50 ml de vinagre de manzana
  • 40-50 ml de aceite de oliva virgen

Preparación

  1. Lavar y trocear los tomates y la cebolla.
  2. Pelar y trocear los dientes de ajo.
  3. Lavar las hojas de laurel y el perejil. Picar el perejil.
  4. Disponer el conejo troceado en una cazuela amplia.
  5. Colocar sobre el conejo todas las verduras y las hierbas.
  6. Echar, por último, el vinagre, el aceite, la sal y la pimienta.
  7. Cocinar tapado a fuego medio-suave (aproximadamente 4 de 9 en mi vitrocerámica) durante 1 h o hasta que la carne esté tierna y las verduras hayan soltado todo su jugo.
  8. Remover de vez en cuando.

Alternativa: esta receta se puede cocinar también con otro tipo de carne como muslos o contramuslos de pollo, que son más jugosas que otras partes del ave, o con pescados azules como el bonito o el atún fresco. En este último caso, cocinar primero las verduras, y en los últimos 5-8 minutos cocinar el pescado con la cazuela tapada.

Consejo: gana en sabor de un día para otro (siempre bien conservado en nevera y recalentado a suficiente temperatura para no correr riesgos).

Si tienes dudas sobre los síntomas que puedes experimentar durante tu proceso oncológico puedes encontrar más información aquí. Y si crees que necesitas ayuda y un acompañamiento personalizado durante este proceso no dudes en pedir cita.